
Yo me desmayo. No siempre, ni siquiera tan de vez en cuando, pero puedo asegurar que es una de las peores sensaciones que se pueden vivir. Primero, la cabeza liviana, extraña, como si toda la sangre se me fuera a los pies, y después los fatídicos puntos amarillos. No tengo la menor idea qué los provoca, pero son el signo inconfundible de que nos vamos al suelo, y en menos de 3 segundos.
La verdad es que casi nunca me desmayo perdiendo la conciencia totalmente, solamente una vez cuando estaba en el colegio y venía saliendo de la ducha. Empecé a ver los fucking puntos amarillos y como pude me traté de poner la toalla alrededor del cuerpo y lo único que me acuerdo es que me fui de cabeza a la puerta de la pieza de mis papás, que POR SUPUESTO estaba cerrada. Alcancé a ver a mi papá -que por alguna razón se veía de 4 cms. de alto- corriendo hacia mí. Desperté a las 3 de la tarde y como tuna.
Me desmayo cuando veo sangre. Cuando estaba en la U, mi abuela se cayó y se pegó en la frente, por lo que la sangre salía y salía y yo sin zapatos entré al baño a verla y me paré en la sangre sin darme cuenta. Mientras mi mamá llamaba a Emecar, me dijo "afirma a tu abuela" pero cuando miré el suelo y ví la sangre vinieron los puntos amarillos y mi pobre abuela ensangrentada me tuvo que afirmar a mí. Patético. No sirvo para vampiro.
Me desmayo cuando me sacan sangre. No sé por qué, debe ser la sensación de que me están sacando líquido vital o qué sé yo. Menos mal que a uno le sacan sangre tarde mal y nunca. La última vez B., siempre tan poco útil en situaciones de emergencia, me miró con cara de "y que querís que haga yo" mientras yo trataba de alcanzar un sillón que estaba estratégicamente ubicado como a 10 metros de mí y de mis puntos amarillos. Llegué como pude y no le hablé a B. por 5 horas, por desubicado.
Me desmayo en misa. Esto es más misterioso. No sé si será la multitud, el olor de las flores o la cara de pechoños de los asistentes que simplemente no lo soporto. El mes de María en la capilla del colegio era simplemente una tortura para mí. Menos mal que religiosa no soy.
Me desmayo de pensamiento. Esto es, de pensar en algo que me hace desmayar. Cuando la pobre Ale estaba tan embarazada y tan llena de dolor y contracciones y el médico dale con que esperemos a que la niñita se dilate y yo pensaba "se ve que no sabe lo que duele" y le pincharon su pobre espalda mientras yo esperaba afuera... sí, yo me desmayé.
Me desmayo de calor. Bueno, calor extremo. Una vez, hace años estaba en eeuu en pleno julio con 110° (farenheit eso sí) y 100% de humedad, el calor era insoportable y yo, simplemente me desmayé.
Hace muchísimo tiempo que no me desmayaba. En verdad ni me acordaba que yo era una desmayona. Pero tuve una semana de mierda y un asunto que me tenía inapetente y yo la muy patuda juraba que uno se podía mantener el día completo con un juguito de naranja, un plátano y una ensalada. Parece que no. Cuando llegó la hora fatal de Carmen Electra y yo estaba en lo mejor del ejercicio, me puse de pie... para empezar a ver los puntos amarillos, sentir la cabeza liviana y plop me fui al suelo. Menos mal que estaba cerca de una silla y me afirmé antes de tocar tierra.
La verdad es que casi nunca me desmayo perdiendo la conciencia totalmente, solamente una vez cuando estaba en el colegio y venía saliendo de la ducha. Empecé a ver los fucking puntos amarillos y como pude me traté de poner la toalla alrededor del cuerpo y lo único que me acuerdo es que me fui de cabeza a la puerta de la pieza de mis papás, que POR SUPUESTO estaba cerrada. Alcancé a ver a mi papá -que por alguna razón se veía de 4 cms. de alto- corriendo hacia mí. Desperté a las 3 de la tarde y como tuna.
Me desmayo cuando veo sangre. Cuando estaba en la U, mi abuela se cayó y se pegó en la frente, por lo que la sangre salía y salía y yo sin zapatos entré al baño a verla y me paré en la sangre sin darme cuenta. Mientras mi mamá llamaba a Emecar, me dijo "afirma a tu abuela" pero cuando miré el suelo y ví la sangre vinieron los puntos amarillos y mi pobre abuela ensangrentada me tuvo que afirmar a mí. Patético. No sirvo para vampiro.
Me desmayo cuando me sacan sangre. No sé por qué, debe ser la sensación de que me están sacando líquido vital o qué sé yo. Menos mal que a uno le sacan sangre tarde mal y nunca. La última vez B., siempre tan poco útil en situaciones de emergencia, me miró con cara de "y que querís que haga yo" mientras yo trataba de alcanzar un sillón que estaba estratégicamente ubicado como a 10 metros de mí y de mis puntos amarillos. Llegué como pude y no le hablé a B. por 5 horas, por desubicado.
Me desmayo en misa. Esto es más misterioso. No sé si será la multitud, el olor de las flores o la cara de pechoños de los asistentes que simplemente no lo soporto. El mes de María en la capilla del colegio era simplemente una tortura para mí. Menos mal que religiosa no soy.
Me desmayo de pensamiento. Esto es, de pensar en algo que me hace desmayar. Cuando la pobre Ale estaba tan embarazada y tan llena de dolor y contracciones y el médico dale con que esperemos a que la niñita se dilate y yo pensaba "se ve que no sabe lo que duele" y le pincharon su pobre espalda mientras yo esperaba afuera... sí, yo me desmayé.
Me desmayo de calor. Bueno, calor extremo. Una vez, hace años estaba en eeuu en pleno julio con 110° (farenheit eso sí) y 100% de humedad, el calor era insoportable y yo, simplemente me desmayé.
Hace muchísimo tiempo que no me desmayaba. En verdad ni me acordaba que yo era una desmayona. Pero tuve una semana de mierda y un asunto que me tenía inapetente y yo la muy patuda juraba que uno se podía mantener el día completo con un juguito de naranja, un plátano y una ensalada. Parece que no. Cuando llegó la hora fatal de Carmen Electra y yo estaba en lo mejor del ejercicio, me puse de pie... para empezar a ver los puntos amarillos, sentir la cabeza liviana y plop me fui al suelo. Menos mal que estaba cerca de una silla y me afirmé antes de tocar tierra.
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